jueves, 6 de junio de 2013

Regulación de una diadema

Según Séneca no nos atrevemos a regular una diadema porque es difícil, pero es difícil porque no nos atrevemos a regularla pensando en que la vamos a dejar peor.

Quizá tu tengas una diadema de las que yo fabrico, o una parecida, y no te atreves a regularla a la medida de tu cabeza. No son pocas las personas que me han pedido ayuda para ajustarla. Veo muchas veces diademas que acaban de collar a lo largo de una actuación. 

Si tienes un par de cosas en cuenta es muy sencillo y te resultará comodísima.


Lo primero sería ajustarla al tamaño de tu cabeza. Esto lo haremos doblando más o menos los ángulos de las orejeras adelante o atrás hasta que notes al volver a ponértela que queda ajustada a la nuca sin sentir excesiva presión en la parte de delante de las orejas.


No tengas miedo al doblarla, es acero y no se va a romper.

Es importante que quede el mismo ángulo en las dos orejeras. Vista de lado tienes que ver las orejeras paralelas.


Ahora afloja los cuatro tornillos que sujetan el brazo del micrófono. Con cuatro tornillos aseguramos que la unión no sólo es en un punto, con lo que no bailará y quedará extremadamente segura.

Desplaza hacia adelante y atrás todo el brazo con el micrófono hasta que veas que al colocarte la diadema quede junto a la comisura de la boca.

Esta posición puedes variarla. Si no te gusta que se vea tanto la diadema, que se te vea mejor la cara, y no tienes problemas de volumen ni de acoples puedes retrasar la posición de la cápsula hacia la mejilla, pero deberás subir los agudos en la ecualización, ya que estarás perdiéndolos en la captación. Las frecuencias altas son muy direccionales.

Y al contrario también. Si necesitas más volumen puedes adelantar el brazo para que quede delante de la boca, pero tendrás que colocar un paravientos mayor para evitar los pops (golpes de aire en la cápsula)


Para regular la altura a la que queda la cápsula deberás aflojar los tornillos y girar todo el brazo en vez de doblar el brazo.




Y por último mira la diadema desde arriba. Tienes que verla como en la imagen para que sientas la presión repartida alrededor y por detrás de las orejas y el brazo del micrófono ha de salir junto al ángulo de la orejera.

Si te baila puedes cerrarla acercando las orejeras tratando de no crear ningún ángulo.



Si tienes una pequeña pinza puedes sujetar el cable por la parte más alta de la espalda para evitar tirones.

¡Y cuidado con los pendientes sonajero! Atacan al menor despiste...

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